Sin embargo el éxito fue dudoso.
Se empezó con notable retraso debido a la superposición de causas humanas y

El tiempo tampoco acompañaba.
Así que la cosa quedó prácticamente reducida a dos rondas de cañas en el clásico Índalo y un par de vinos más en sendos bares de la calle Mayor, además de un frustrado intento en un local donde ni siquiera se logró que nos atendieran.
Por tanto preferimos abstenernos de evaluaciones y dar una nueva oportunidad a la experiencia con una mejor preparación y más tiempo por delante.
Se agradecería la ayuda y consejos de los lugareños.



